Mi relación con la Selección Nacional en los mundiales.


El primer mundial del que tengo recuerdos fue Italia 90, el “ultimo” de Diego Armando Maradona, mi gran ídolo, también vi por primera vez a un jugador que me impacto y que a la fecha sigue siendo uno de mis jugadores favoritos, el inglés Paul Gascoigne, vi las atajadas de Sergio Goycochea y a los alemanes coronarse con jugadores como Jurgen Klinsmann, Lothar Matthaus y Rudi Voller.

Pero en ese mundial no hubo tanta expectación en el país porque México no había asistido a esa Copa del Mundo.

El siguiente Mundial de fútbol se jugaría en el "vecino del norte" Estados Unidos, el primer mundial que se organizaba en ese país y prácticamente México seria local, los millones de compatriotas y la cercanía nos convertía en locales y hasta cierto punto, favoritos.

El sorteo nos había colocado en el llamado "Grupo de la Muerte" Noruega, Italia e Irlanda serian los rivales, aun con lo complicado que parecía, la confianza era mucha.

Ademas de la enorme cantidad de aficionados que habría en cada partido de la selección y que lo volvía favorito, el equipo jugaba muy bien, había hecho una gran Copa América y  eso nos hacia creer, teníamos un buen equipo, uno de los mejores porteros del mundo era garantía bajo el marco y mi ídolo de infancia, "el Niño artillero" Luis Garcia que jugaba en el Atlético de Madrid, nos hacia pensar que ese mundial seria "el bueno" 

Yo me sentía emocionado, a mis 8 años tenia todo de la selección; camiseta, gorra, lapicera, libretas, a "Striker" la mascota de aquel mundial, el álbum oficial, todos los productos que sacó a la venta el refresco patrocinador del mundial, era la euforia de ver a México jugar un mundial. 

Y empezaba bien el Mundial, se le ganó a Noruega, a Irlanda y se empató con la siempre favorita Italia, calificaba en primer lugar de grupo, lo que nos haría enfrentar a un rival, no tan complicado, el rival en turno era Bulgaria. 

La confianza estaba a tope, todos creíamos que se ganaba, pero no contábamos con los penales, ese "monstruo" que nos ha perseguido a lo largo de nuestra historia, nos quedábamos en la orilla, con la imagen de Jorge Campos llorando, apagábamos la televisión y esperábamos cuatro años mas para tener nuestra oportunidad. 

Llegó Francia 98, mi ilusión estaba intacta, seguía creyendo que la selección haría un gran papel y por fin trascenderíamos, la fase de grupos como siempre, bien librada, grandes actuaciones de Cuahutemoc Blanco, de Luis Hernandez, de Jorge Campos. El rival a vencer en la siguiente ronda, era Alemania. 

Aquel día, estaba en la entrega final de trabajos, mi mamá me había acompañado y vimos el primer tiempo y el inicio del segundo en la primaria donde iba, "El Matador" había marcado el 1-0, le dije a mi mama que nos fuéramos rápido a la casa, vivíamos relativamente cerca, y en los diez minuto que nos hicimos caminando, el marcador seguía igual, yo aun creía que ese mundial iba a ser "el bueno", pero como dijo Gary Lineker  "El fútbol es un deporte que inventaron los ingleses, juegan once contra once, y siempre gana Alemania." y si, no ganaron, nuevamente estuvimos a minutos de lograr dar ese paso, la ilusión se quedaba guardada cuatro años mas.

Llego el mundial de Corea - Japón, ahí vi uno de los mejores de mi vida, el de Jared Borgetti a Italia, el equipo ganaba, jugaba bien y la primer ronda, como siempre, había quedado atrás, el rival en turno era nuestro vecino y acerrimo rival, Estados Unidos. En el papel, no parecía difícil, era un rival conocido, de no mucho nivel,  y era posible ganarle. Recuerdo no haber dormido aquel día, espere toda la noche paciente hasta que empezara el partido, la confianza en el triunfo era total, no había manera de perder, era ahora o nunca. Y otra vez, lo de siempre, errores defensivos, falta de concentración, falta de compromiso y una superioridad del rival nos dejaba en la orilla, aquella madrugada y durante lo días siguientes dije: "Nunca mas" no volveré a ilusionarme, no volveré a creer en la selección, ya no esperaré nada de ellos.

Y fue algo que no cumplí, llegó el Mundial de Alemania 2006 y Maxi Rodriguez me recordó lo que había dicho cuatro años atrás, ¿porqué no lo cumplí? pero ya era muy tarde, momento justo para cumplir lo prometido. Pero uno es obstinado y necio, es emocional y se dejar llevar, Argentina nos volvería a dejar tendidos en Sudáfrica. Dije: "Ya no más" otra decepción así, no! No volvería a ilusionarme, no volvería a esperar ese famoso quinto partido, mi relación con México en los mundiales, se había terminado aquella tarde. 

Llego Brasil 2014, y por primera vez fui totalmente escéptico al tema del mundial, durante los días previos no generaba ninguna emoción, pero llego el debut y si, recaí. Incluso no fui a trabajar, vi aquel debut, esas atajadas impresionantes de Guillermo Ochoa y me volví a ilusionar, volví a creer, a tener esa pasión de ver a México llegar mas allá del quinto partido, pero no fue así, un "no era penal" se nos atravesaba en el camino, otra vez, tendidos en la misma instancia, habíamos mejorado bastante en 20 años, si la selección de 94 me parecía muy buena, la de 2014 era la mejor que había visto, ya teníamos jugadores en Europa, el camino parecía mas solido, pero la frase de cada mundial se repetía "Jugamos como nunca y perdimos como siempre". 

En cuatro años pasan muchas cosas, una de ella, me convertí en papá, el gusto por el fútbol es algo que se hereda, que se transmite de padres a hijos y me llenó de ilusión ver nuestro primer mundial juntos, aunque él aun no lo entienda, el compartirlo es especial.

Así que, aquí estamos nuevamente, con la ilusión intacta de ese quinto partido, creyendo que esta es, nuestra mejor selección de la historia y que con el paso de los partidos nos lo va a demostrar, va a verse reflejada la evolución del fútbol y vamos a hacer historia, un partido nos basto para volver a soñar, le pegamos al Campeón del mundo, derrotamos a Alemania

Este es nuestro Mundial, este será "el bueno".




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